¿Y por qué?

Estudié Literatura y, como al Quijote, se me secó un poco el cerebro, lo que me dificultó volver a escribir como antes. Me llevó algunos años retomar la lectura, que se volvió muy compleja. Con el tiempo, logré empaquetar lo que estudié y pude volver a azotar el teclado y quemar páginas leídas.

Escribo ficción, no ficción, autoficción, escribo sobre lo que sea. Pero, ante todo: no me creas.

A pesar de lo que escribo, soy una persona optimista, más normal de lo que podría parecer a simple vista e incluso, mucho más de lo que me gustaría admitir. Me obsesiona hacer las cosas bien y me apasiona crear nuevos proyectos. Soy de esas personas con muchas ideas y poca adhesión a la perseverancia.

Amo la Filosofía, tanto a los griegos como a los existencialistas. Prefiero leer libros y ver películas o series de terror y ciencia ficción. Confío en que la humanidad no va a autodestruirse, pero me fascinan las distopías. Ante todo, escucho metal, profundizando en thrash metal, y especificando, Megadeth.

Admiro a muchas personas, pero entre las más destacadas están Jean-Paul Sartre, Tim Berners-Lee y Dave Mustaine. Me gustaría que hubiera más mujeres en la lista, pero la vida misma se adelantó a mi intención, aunque sigo buscándolas.

Uso un seudónimo para no mezclar mi yo profesional con el artístico, aunque es lo suficientemente obvio como para ser un guiño a quienes me conocen.

He trabajado como Profesora de Letras, redactora fantasma, copywriter, editora y content marketer. Soy webmistress desde hace más de 20 años. Fundé una agencia de marketing encargándome del diseño web, branding, marketing y gestión de redes sociales. Trabajé en una empresa de performance marketing y e-commerce, donde fui asistente de SEO, SEO senior y gerente de SEO. Co-fundé una empresa y la dejé. Actualmente, soy CMO y socia de otra. 

Aunque si llegaste aquí por intrigas profesionales, el lugar correcto es LinkedIn.

Si llegaste aquí para saber por qué escribo, ah...

No sé por qué.

Comentarios